miércoles, 29 de marzo de 2017

Queen of Katwe: liberarse de las estadísticas



@Joaquin_Pereira

Busqué la película Queen of Katwe(2016) para intentar conseguir una respuesta a una inquietud que confieso me angustiaba: ¿Es una utopía creer en la posibilidad de la superación personal si las circunstancias de vida son adversas?

Hace un tiempo escuché al periodista Ramón Pasquier -QEPD- afirmar en su programa de radio que las promesas de los sistemas democráticos eran falsas. No creía en la posibilidad de desarrollo pleno de una persona que haya nacido en la pobreza. Esa opinión me molestó sobremanera y en su momento no supe por qué.

Ahora creo tener la respuesta. Yo mismo soy un ejemplo de que las estadísticas no son camisas de fuerza: hijo de inmigrantes portugueses y sin figura paterna desde el nacimiento logré graduarme como ingeniero en computación en la Universidad Simón Bolívar y como periodista en el Universidad Central de Venezuela; desarrollo una carrera como escritor y fotógrafo. 

Hace unos días un muy buen amigo y “jibaro” intelectual de cabecera me envió una cita del autor Vicente Verdú. En su libro El estilo del mundo afirma: 

“La posmodernidad, propia de la extensión de la democracia y su cultura de masas, llega acompañada de un descenso de nivel, una tendencia a la puerilización y un gusto creciente por lo más simple… La cultura moderna era compleja y elitista, pero la cultura posmoderna es inmediata y vulgar. La meditación, la filosofía fueron europeas, pero el entretenimiento, el cine, la televisión, son típicamente norteamericanos”.

Puedo compartir con Verdú su visión con respecto a las masas, creo que la sociedad llega a ser un rebaño fácilmente manipulable. Pero en todo grupo humano hay  individuos que se niegan a ser etiquetados por su apellido, lugar de nacimiento, género, edad, raza… 
  
Viendo la cinta del director Mira Nair, sobre la historia verídica de una joven de Uganda que llega superar la pobreza al destacarse como jugadora de ajedrez, recuperé la esperanza en la posibilidad de superación personal del ser humano.

En la película se mencionan varias ideas que comparto plenamente por haberlas experimentado tanto en mi vida personal como en la de mis alumnos del taller de escritura: Perteneces donde crees que perteneces; todos sufrimos pérdidas; perder te enseña a jugar mejor; sólo hay que ubicar las piezas nuevamente y jugar otra vez.

Las estadísticas pueden señalar tendencias de grupos pero nunca podrán marcar a quienes se proponen seguir sus sueños.

viernes, 24 de marzo de 2017

Papa - Hemingway in Cuba: unidos por las letras



@Joaquin_Pereira

El tiempo y el espacio son conceptos relativos. Podemos estar tan distantes de la persona con la que dormimos y tan cerca de alguien aparentemente lejano por medio de un mensaje de texto. Eso lo vivió el periodista Ed Myers con su admirado escritor Ernest Hemingway y se muestra en la cinta Papa - Hemingway in Cuba(2015) del director Bob Yari. 

La cinta fue la primera película americana filmada en Cuba en 50 años y muestra como un sueño compartido, en este caso la escritura, puede unir a dos personas tan estrechamente o más que el amor de pareja. No hay palabra para definir este tipo de relación pues va más allá de la amistad o la atracción.

Ed Myers en un momento de la historia le grita a Hemingway “Te amo” y todos entendemos que no se trata de una atracción sexual. Aunque lo hace para que el escritor no se suicide, la expresión de afecto es sincera y se convierte en una confesión. Myers afirmaría que fue gracias a Hemingway como pudo superar su etapa en un orfanato y recorrer el camino que lo convirtió en periodista y escritor.

A veces nuestras parejas no entienden lo trascendente que es para nosotros estar cerca de las personas que nos impulsan a alcanzar nuestros sueños. Muchos terminan asfixiando la relación al intentar controlar cada aspecto de la vida de su amado. 

He aprendido que las personas son como las tormentas, maravillosas pero incontrolables. Si intentas cambiarlas o controlarlas terminarás naufragando. Si las dejas ser, disfrutarás de toda su magnificencia y hasta podrás refrescarte de su brisa. 

Uno de los amigos de Hemingway le dice a Myers algo que como escritor comparto. Dentro de cien años habrá lectores que disfruten de nuestra obra y se inspiren con ella; nuestras pequeñas molestas personales –país, familia, pareja- ya nadie las recordará.

Hemingway le enseñó a Myers no sólo gramática o puntuación con sus textos. Le dio el valor a correr riesgos. ¿Hasta qué punto no nos convertimos en nuestros peores enemigos por coartar las acciones que nos llevarían a alcanzar nuestros mayores sueños? 

Aprendamos de Papa -como le decían al escritor en Cuba-, el amor por la escritura, el desprecio por la tonta fama y el valor de la amistad.



jueves, 23 de marzo de 2017

Beauty and the Beast: ¿WTF?






@Joaquin_Pereira

No me gustó para nada la nueva versión del clásico Beauty and the Beast de Disney dirigida por Bill Condon. Me pareció cutre y chaborra. Me hizo recordar la inauguración del Mundial de Fútbol Brasil 2014, parecía una obra de teatro de colegio mal montada. 

Comenzando por el vestuario. No sólo es que fuera cursi, que ya la historia de por sí lo es, sino que además utilizaron telas y florituras aburridas. Parecían disfraces de carnaval barato.

Todos amamos a la Hermione Granger interpretada por Emma Watson en la saga Harry Potter y esperábamos verla interpretar un gran papel en esta ocasión pero cualquier esfuerzo de su parte se vio eclipsado ante una producción tan mala. 

Sí, sé que unos ejecutivos sentados en una oficina con aire acondicionado sacaron cuentas y eligieron a Watson para el papel por su conexión con el público meta pero me pregunto ¿Watson es bella o más bien dulce? ¿Su cabello es reluciente o más bien apagado?¿Qué parámetros usan los directores de casting para escoger a los actores?

Aunque se trate de una historia de ficción los espectadores suplicamos siempre verosimilitud y fluidez en las transiciones de la historia. Me pereció la cinta un gran borrador o ensayo general de lo que luego debió hacerse con más tino.

Pocas veces he sentido la necesidad de salir de una sala de cine a la mitad de la película. Me pasó en dos ocasiones: en una de Jackie Chan y en otra de Keanu Reeves. En esta ocasión no me salí pero estuve todo el tiempo ojeando el celular o tratando de dormir un poco.

Muchos han criticado la utilización de gestos homosexuales entre la contrafigura del filme y su amigo. Aunque no comparto la homofobia de algunos espectadores, reconozco que lo que pudo ser una buena idea se transformó en una burla barata. 

Definitivamente me quedo con el Bill Condon que dirigió Chicago, Kinsey y Dreamgirls. Creo que su paso por las dos últimas entregas de La saga The Twilight: Breaking Dawn, lo idiotizaron. Beauty and the Beast es la prueba más patética. 

Rescato de la historia
Si obviamos la tozuda decisión de Disney de calcar lo que ya se hizo en la versión animada pero con actores, debemos rescatar por lo menos lo maravilloso de la historia clásica. 

El poder que tiene la literatura de hacer volar la imaginación de una joven en un pueblo aburrido, la capacidad que tienen los libros de unir a dos seres aparentemente tan opuestos, es el mensaje central de la obra.

Obsesionarse en montar coreografías burlescas en vez de sacarle más punta al poder de la lectura creo que fue el principal error de esta versión. Espero que otro director la recree sin el corsé “sobreazucarado” de Disney.






miércoles, 22 de marzo de 2017

Kong: el “whatsapp” de la naturaleza llamándonos a regresar


@Joaquin_Pereira


¿Desde cuándo no nos sentamos al pie de un árbol y posamos nuestros pies descalzos en la tierra? ¿Por qué el hombre y su tecnología se han alejado tanto de la naturaleza hasta pensar que no forma parte de ella?

Es allí donde personajes como King Kong reviven periódicamente en la gran pantalla como forma de catarsis colectiva ante nuestra desconexión esencial. 

La más reciente versión, Kong: Skull Island (2017) del director Jordan Vogt-Roberts, nos muestra nuestro deseo de libertad y fuerza encarnado en un simio gigantesco que derriba helicópteros como si de libélulas se tratara, pero que es capaz de tratar con sutileza a una joven por la que siente amor.

Amor, libertad y fuerza, tres características de la naturaleza que nuestra sociedad nos hace perder en ruedas de hámster. Nacemos como simios imponentes y nos convierten en pequeños roedores asustados. 

  
Ya entiendo por qué ha aumentado las alergias entre la población. Nos hemos alejado tanto de nuestra fuente creando muros asépticos que en el proceso nos hemos debilitado. 

Pensar que un simio gigante puede venir a nuestra ciudad y destruir edificios como si de castillos de cartas se tratara nos libera en cierta forma de nuestras cárceles mentales que le dan demasiada importancia a las oficinas, a los bancos, a los ascensores… 

Tierra, árboles, ríos, mar, lluvia… démonos un paseo por la naturaleza así sea en la pequeña maceta con el cactus que nos acompaña en nuestro escritorio. 

Rescatemos poco a poco nuestro poder. Y un día sin mucho esfuerzo daremos golpes en nuestro pecho y mostraremos los dientes a los que pretenden convertirnos en quienes no somos. Gracias Kong, vuelve cuando quieras, vuelve siempre, a devolvernos la sonrisa, la verdadera, la que muestra nuestros incisivos.  


jueves, 16 de marzo de 2017

Neruda: Una palabra tuya bastará para existir



@Joaquin_Pereira


“Di mi nombre, Di mi nombre,…” se repite el personaje del policía interpretado por Gael García Bernal en Neruda(2016) dirigida por Pablo Larraín y escrita por Guillermo Calderón. Le pide al poeta que lo haga un personaje importante en la trama de la historia. Es un llamado angustioso pues supone la muerte si el objeto de nuestro deseo no nos presta atención.

¿Cuántas veces repetimos con el poeta eso de “puedo escribir los versos más tristes esta noche” cada vez que esa persona especial no nos hace una llamada o no nos envía ningún mensaje? ¿Quién termina escribiendo la trama de nuestra vida? ¿A quién le sedemos nuestro poder?

Sentirnos bien cuando el ser que amamos nos presta atención debe verse sólo como un viento refrescante pero debemos comprender que nuestro combustible debe ser más bien algo personal. Para mantenernos a flote más vale que le demos valor a nuestro propio nombre sin esperar por nadie. Debemos hacernos escritores y protagonistas de nuestra vida, dejar de ser actores secundarios de las tramas de otros. 

Copia creativa

Una estrategia muy útil para los escritores u otro tipo de creadores es la copia creativa, que aclaro no es plagio. Es observar una característica original usada por un autor en su obra y guardarla en nuestra caja de herramientas para usarla en algún momento o para inspirarnos y crear herramientas similares. 

En la cinta Neruda observé una que me llamó la atención y que guardé en mi personal caja de herramientas: mostrar los diálogos de los personajes desarrollándose en varios escenarios durante una misma conversación como si de un sueño se tratara. 

Este es el tipo de cosas que me hacen expresar la pregunta “¿Eso se puede hacer? ¡Qué cool!”. Me siento como un niño al que se le regala un nuevo tono para su caja de colores; le saco punta y no espero que amanezca para levantarme de la cama inspirado en usarlo en alguna nueva creación.

Sí, las películas sirven para entretenernos o para reflexionar en algún aspecto de nuestra vida, pero también para que como creadores desmontemos las piezas de la obra y usando ingeniería inversa descubrir las claves de su estructura para aplicarlas en nuestros próximos proyectos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

The girl on the train: Rescatar nuestro valor



@Joaquin_Pereira

¿Cuántas veces le damos más importancia a lo que los demás opinan de nosotros por sobre nuestra autoconfianza?  Esto fue lo que me pregunté al ver la cinta The girl on the train (2016) del director Tate Taylor basada en la novela del mismo nombre de Paula Hawkins. 
Sé que hay un miedo atávico a que nos saquen de la manada, pero ya es tiempo de aceptar nuestra evolución y decirle a nuestro cerebro réptil que ya lo dinosaurios se extinguieron y que podemos defendernos de quienes pretenden empequeñecernos.
Es terrible sentir el acoso por ejemplo en nuestro sitio de trabajo. Hace años cuando trabajé en una agencia de noticias presencié la presión psicológica que los jefes le hicieron a una compañera por razones políticas; como no podían despedirla le quitaron todas las asignaciones y la obligaban a estar 8 horas sentada en su escritorio sin hacer nada.
Pero si ser violentado en nuestro lugar de trabajo es agotador, sufrir de violencia doméstica puede acercarnos a la locura. Que tus padres o tu pareja te insulten y te manipulen por un techo o un plato de comida es lo más miserable que puede vivirse.
El error de la protagonista fue caer en el alcoholismo. Nuestro error también puede ser sucumbir a la desesperación y generar acciones que tus enemigos utilicen en tu contra. Debemos armarnos de valor, sostenernos de una fe a un ser trascendente o mejor aún a quien seremos en un futuro, para darnos un baño de agua fría, tomarnos un café caliente sin azúcar, botar las botellas de licor y los cigarros,  sostenernos sobre nuestros propios pies y levantar la mirada ante quienes pretenden destruirnos.
Lo más irónico es que si sacamos cuentas, esos que acomodados en sus poltronas, tomando whisky o vino, se llenan la boca hablando mal de ti, no te llegan a los talones y guardan en sus closets más de un cadáver putrefacto. 
Sí, debemos convertirnos en nuestro mejor amigo, en nuestro abogado defensor y no permitir que nos condenen sin siquiera darnos la oportunidad de un juicio justo. Basta de deambular en los trenes de la autodestrucción. Bajémonos en el próximo andén y retomemos nuestra vida. 

martes, 14 de marzo de 2017

A Monster Calls: aprendiendo a soltar



@Joaquin_Pereira

Nací bajo el sigo de Tauro y sí, confieso que me cuesta mucho soltar. Todo eso de que la vida es cambio y hay que aprender a desapegarse para mí es como escuchar el chino mandarín, puro sonido incomprensible. Por eso ver la película A Monster Calls(2016) me movió tanto, sobre todo al haber atravesado un periodo de dos años de continuas y radicales transformaciones. 
¿Cómo soltar lo que amas? ¿Cómo dejar ir lo que tanto deseas?
Lo primero que he aprendido es que no hay que forzar nada. Eso de romper con todo e irse deja más cicatrices que sensación de libertad. Por eso recomiendo iniciar por lo siguiente: hacer un inventario de todas aquellas relaciones toxicas o cadáveres en el closet que también mantenemos para empezar a aflojar los dedos y ganar confianza para los desapegos más dolorosos, decirle adiós a quien amamos. 
Hay relaciones que mantenemos porque creemos que debemos hacerlo, aunque no nos nutran y nos causen daño. Hablo por ejemplo de aquellos familiares que nos regalan cada dos años un par de medias pero semanalmente nos están machacando, criticando o insultando: Fin, para fuera, para el carajo, basta. Suelta esas estúpidas medias, cierra algunas puertas y ganarás la paz de saber que no volverán a herirte.
Cuando tu espacio de relaciones esté libre de malas yerbas ya podrás en paz dejar ir desde el amor a quienes amas. Verás a la muerte como un regalo que libera almas de cárceles y no como un castigo. 
¿Por qué nos empeñamos en estirar la vida de una persona cuya alma ha decidido partir? ¿Por qué somos tan egoístas? O, ¿acaso lo que no queremos enfrentar es que la muerte de los otros nos recuerda que también nosotros moriremos y nos aterra saber que no estamos haciendo lo que nos hace sentir vivos?
Soltar, sí, desapegarse, sí, pero desde el amor, no desde la banalización de una sociedad del desecho que convierte a las relaciones en comida rápida. Decir hasta luego, más que decir adiós. 

Las historias son criaturas salvajes

Además de tratar el tema de la muerte, A Monster Calls nos muestra el poder que tienen las historias de ficción para hacer más respirable un vida que ha momentos se hace sofocante. No se trata de evadir la realidad, es más bien enfrentarla desde un espacio de creación que nos permite hallar la comprensión que requerimos para manejar el caos.
Por mi taller han pasado muchos participantes que llegan preocupados por mostrar su obra y lograr publicar. Cuando pasan un tiempo jugando con la experiencia que les propongo entienden que escribir puede transformarse en un compromiso de iluminación con sus lectores. Se dejan a un lado los pequeños deseos del ego para entusiasmarse ante la maravilla de la creación de universos. 
Hacer que un monstruo llegue a las 12:07 de la noche a contarte una historia es más sanador que cualquier avance del noticiero por mucho que aparentemente lo primero sea ficción y lo último realidad.